Mariano Prades - en el Puerto de Boniato con su esposa Gloria, cerca de Santiago de Cuba
Roberto Prades Fumero
con su esposa Gloria en el Puerto de Boniato

 

50 years, but that isn't anything ...? 

 

 

50 años, más, no es nada ...?

 

El puerto de Boniato

 

 

 

 

 

By/Por: José Antonio Prades Hung
Translation by/Traducción por: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

August 17, 2003 / 17 de agosto, 2003

 

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It was 1953, a year full of history, and my father, a renouned Master Tailor named Mariano, invited me and my brother Desiderio to visit the Puerto de Boniato.

Back then it was the highest lookout point close to Santiago de Cuba where you could sip on rum, eat roast pork, listen to typical music like the "son" or whatever was in vogue at the time, and gaze out at the beautiful vista of the most caribbean of cities: Santiago de Cuba.

50 years later it is the best place to eat roast pork.

Roberto Prades: "... Today, 50 years later, with my nieces, nephews and grandchildren, I have shared a wonderful time under torrential rains and suffocating sun, with the collaborative spirit of Cuban solidarity.

I remember: "... back in the time when there weren't any musical groups. They were peasant bands just jamming. Today they will play most anything for you, from Trova music to Salsa... how time flies! I am happy with the Casino style salsa, the music that has its origins in our tradition, interpreted by the kids today who belong to the Sextet.

... back then there was the Boniato jail... we had to ride the bus... the big old house was made out of guano... (bat excrement).

What will the moon drink?... When she comes out every night ...?

Roberto, a good father, has returned to Puerto de Boniato after 50 years. He is accompanied by his wife, Gloria, his granddaughter, Yeline and his niece, Bárbara Julia, who had no idea of the natural beauty of this city where you can enjoy a truly Cuban experience.

Era por el año 1953, todo lleno de historia, y mi padre, un reconocido Maestro Sastre llamado Mariano, nos invitó a mí y a mi hermano Desiderio a visitar el Puerto de Boniato.

En aquel entonces era el paraje más alto y agreste y cercano, como lo es hoy, desde donde tomando un trago de ron o comiendo un pedazo de cerdo asado, a los acordes de la música tradicional, el son o lo que estuviese de moda, las personas se reúnen en las tardes después del mediodía a disfrutar la vista perfecta de la Ciudad más caribeña de Cuba - Santiago de Cuba.

50 años después es el mejor lugar para comer el lechón asado.

Roberto Prades: "... Hoy, 50 años después, con los sobrinos y nietos he disfrutado la experiencia inolvidable de las alturas, bajo una lluvia torrencial, bajo un sol sofocante y en el espíritu de una humanidad solidaria cubana.

Recuerdo: “... en aquella época no había grupos de música tradicional. Eran piquetes de descarga campesina. Hoy te tocan cualquier cosa desde la trova hasta la salsa, cómo pasan los tiempos!... Me siento feliz de la salsa casino - de la música tradicional orígenes de los muchachos de este día, pertenecientes al Sexteto.

... en aquel entonces existia la cárcel de Boniato, subimos en ómnibus. El caserón era de guano... .

¿Qué beberá la Luna... cuando sale
todas las noches ... ?

Roberto, constructor y buen padre, pero muy familiar ha regresado después de 50 años al Puerto de Boniato. Junto a él, su esposa Gloria, su nieta Yeline y la sobrina Bárbara Julia, no imaginaron la naturaleza y la belleza de la ciudad, desde donde se disfruta más cubana.


Sexteto de San Vicente tocando en el Puerto de Boniato

Sexteto de San Vicente

It is here that from Thursday through Sunday, you can hear the Sexteto de San Vicente. Miguel Salazar on the tres, Víctor Serra on the tumbadora, Davis Yirat on guitar, Alfredo Orga on the maracas, Rubén Ortega on the tres, and Juan Magaña on the bass, who take you back to that magical moment that all who visit Cuba wish to find: a truly local group, original, with their own "tumba'o", their own sound, with their own truth... You will find them here.

While the visitors had lunch and enjoyed this contagious, original music, a small dog with white and brown spots watched without moving. The salsa energy and the family atmosphere of those present even made the dog happy, since nearly everyone there gave the dog a little piece of meat and a bit of black beans and rice.

The Sexteto San Vicente, originally from the town of Dos Caminos, in the Municipio San Luis, delighted us with songs that ranged from Chan Chan and Beso Discreto, by Francisco Repilado (Compay Segundo), or Colombia by Polo Montañés, or even a tribute to Miguelito Cuní.

Roberto Recalls: 50 years ago we came all dressed in a tuxedo with bombacho pants and a cream colored linen shirt. Today we discovered the heart of the colors of time, and with the strumming of this wonderful music, we bring the memory of the past to life again, changing it into the footprint of the future. Come and visit!

Allí desde jueves a domingo, anima el Sexteto de San Vicente. Miguel Salazar en el tres, Víctor Serra en la tumba, Davis Yirat en la guitarra, Alfredo Orga en las Maracas, Rubén Ortega en el tres, y Juan Magaña en el contrabajo, lo devuelven a usted al instante mágico que sueñan todos al llegar a Cuba: encontrar grupos musicales autóctonos, originales, de verdad, con su tumbao, con su aire, con su verdad... Allí lo encuentra usted desde que conoce de esta historia.

Mientras el grupo de visitantes almorzaba y disfrutaba de la música contagiosa y original, un perrito de manchas blancas y marrón, no se movió y hacía el interés de los presentes. Hasta ese perrito llegó la energía salsera de nuestra música y la humanidad de los presentes, porque cada uno le obsequió un pedazo de carne y un poco de arroz congrí con frijoles negros.

El Sexteto San Vicente, venido desde el Poblado de Dos Caminos, en el Municipio San Luis, nos deleita con un espectro de música desde el Chan Chan y Beso Discreto, de Francisco Repilado (Compay Segundo), Colombia, de Polo Montañés, hasta un homenaje a Miguelito Cuní.

Recuerda Roberto: Hace 50 años venimos con saco frac y pantalones Bombacho y pulóver crema de hilos carmelita, hoy descubrimos el corazón a los colores del tiempo y con los acordes de esa música hacemos del presente el recuerdo virtuoso del pasado y la huella perene para el futuro. Visítalo.

 

 

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