Lost
Classics of Salsa Vol. 1 is not so much about bonafide
classics as it is a recovery of retro Puerto Rican and New York
Salsa performers and their music thus preventing the loss of such
materials. All the cuts are danceable and –for manifold
other reasons– could prove of resurging interest, particularly
among Acid Jazz audiences, historians, critics, some international
dancing crowds and their DJ’s, as well as collectors. The
latter, however, will be somewhat clomped by the lack of documentation
on the personnel involved, the need for better commentary enriching
the contextual and chronological understanding of the music, as
well as the somewhat uneven sonic quality of the recordings. Many
of the performances, for example, have been directly transferred
from LP’s rather than the masters. All, nonetheless, are
apt towards CD quality transference and were enhanced in that
regard.
In
Puerto Rico, the best known of this compilation is Tite
Curet Alonso’s “Tumbaron la veintiuna”
interpreted by Orquesta de Cuchón. The
bus stop numbers, or paradas, in the Santurce quarter of the San
Juan municipality, inevitably became associated with its respective
correspondent social realities. One could say, for example, “I
am from the 18th,” and everyone familiarized with the social
dynamics of the area would immediately understand the numeric
reference and its concomitant social mythology so to speak. Such
allusion also lies under the Willie Rosario anthemic
“De Barrio Obrero a la 15.” The Curet Alonso
composition, however, refers to the leveling of the 21st for highway
access and business development such as the Centro de Bellas Artes.
It used to be, to a large degree, a Black neighborhood where many
bomba and plena musicians came from, hence the reference to it
in the New York group Los Pleneros de la 21. Rafael Cortijo
was raised there too, as well as Nueva Ola impresario and producer
Alfred D. Herger. Cortijo and Martín
Quiñones, the former conga player for El Gran
Combo de Puerto Rico, were adept at adapting the street music
from that area to their work. Its lyrics are a heated, tight and
swinging Salsa lament uttered because of the disappearance of
the Parada 21, memorializing barrio characters and other aspects
of a vanished way of life in the process.
“My
Ghetto” is a Latin Jazz cut featuring Kent
Gómez & His Orchestra. It is his composition
and he performs Richie Ray-ish Classical piano
movements in an otherwise jamming period piece. This is a finely
arranged descarga with several elegantly crafted piano solo choruses.
Gómez eventually left New York for Southern Florida after
all his goings on, although he never dedicated himself solely
to musical endeavors, while keeping abreast of the musical scene.
Elsewhere,
in this gritty, down in the cuneta, Salsa ‘e tecatos, infectious
release:
Cándido,
leader of the opener “Palos de fuego,” stayed
in California several years ago and released a CD in the 90s.
His life and work are known and documented in the web. “El
vago,” or the lazy-ass, is groove heavy and tight, furthering
documenting musical social commentary on laziness among Hispanics,
particularly Puerto Ricans who are largely dependent on North
American welfare. Many Latin groups from El Gran Combo
de Puerto Rico, to Machito’s Afro-Cubans
have thematically similar compositions in their repertoires. “El
Negro bembón” is quoted on the head of “No
puedes amar.” In “Tres patas,”
Yayo El Indio is one of the background singers.
There’s
more in this cool compilation. |
Lost
Classics of Salsa Vol. 1 no trata tanto sobre materiales
clásicos sino que recobra música y grupos salseros
puertorriqueños y nuevayorkinos, previniendo su pérdida.
Todos los números son bailables y, por muchas otras razones,
podrían volver a ser de interés particular entre
la audiencia del Acid Jazz, historiadores, analistas, algunos
grupos de bailadores internacionales y sus DJ’s, así
como a coleccionistas. Estos últimos, sin embargo, se verán
un tanto atropellados por la parca documentación sobre
el personal, la falta de mejores comentarios que enriquezcan la
comprensión contextual y cronológica de la música,
así como la calidad sónica dispar de las grabaciones.
Por ejemplo, muchas de las presentaciones fueron transferidas
directamente de discos de pasta en lugar de las cintas originales.
Todas, sin embargo, se prestan para transferencias de alta calidad
y, en ese sentido, fueron mejoradas.
En
Puerto Rico, el mejor conocido de esta recopilación es
“Tumbaron la veintiuna” de Tite Curet
Alonso e interpretado por la Orquesta de Cuchón.
El número de las paradas de autobuses en el barrio de Santurce,
en el Municipio de San Juan, se asoció inevitablemente
a sus correspondientes realidades sociales. Por ejemplo, uno podía
decir “Soy de la 18” y cualquiera que estuviera familiarizado
con las dinámicas sociales del área comprendería
la referencia numérica y su correspondiente “mitología
social”, por así decirlo. Esa referencia también
subyace al icónico tema de Willie Rosario
“De Barrio Obrero a la 15”. La composición
de Curet Alonso, sin embargo, refiere al arrasamiento de la 21
para construir acceso a una autopista y el desarrollo de negocios
tales como el Centro de Bellas Artes. En un momento dado fue,
en gran medida, un barrio negro de donde salieron muchos músicos
de bomba y plena, de ahí la referencia a la misma en el
grupo nuevayorkino Los Pleneros de la 21. Rafael Cortijo
era de allí, así como el empresario y productor
de la Nueva Ola, Alfred D. Herger. Cortijo y
Martín Quiñones, otrora conguero
de El Gran Combo de Puerto Rico, fueron diestros al adaptar la
música callejera de esa área a su labor. Su letra
es un lamento ardiente, con mucho swing y afinque, gimiendo por
la desaparición de la Parada 21, rememorando así
a personajes del barrio y otros aspectos de una desaparecida manera
de vivir.
“My
Ghetto” es un Latin Jazz con Kent Gómez
& His Orchestra. Es composición suya y ejecuta
pasajes de música clásica, tipo Richie Ray,
en una descarga de su época, bien orquestada. Hay varios
pasajes de piano elegantemente concebidos. Gómez al fin
y al cabo abandonó Nueva York luego de todos sus asuntos
allá, para establecerse en el sur de la Florida. Aunque
nunca se dedicó exclusivamente a los asuntos musicales,
estaba al tanto de lo que pasaba en el ambiente musical.
Otras
cositas en este infeccioso lanzamiento áspero, callejero,
de Salsa ‘e tecatos:
Cándido,
líder en el número inicial Palos de fuego,
se quedó en California hace varios años y sacó
un CD en los 90. Su vida y obra son conocidas y son documentadas
en la infovía. “El vago” tiene mucho afinque
y groove. Fundamenta aún más el comentario musical
y social sobre la vagancia entre los hispanos, particularmente
los puertorriqueños que son los que más dependen
de la asistencia gubernamental estadounidense. Muchos grupos latinos,
desde El Gran Combo de Puerto Rico hasta Machito
y sus Afro-Cubans, tienen composiciones con temas similares
en sus repertorios. Se cita a “El negro bembón”
al comienzo de “No puedes amar”. En “Tres
patas”, Yayo El Indio hace coro.
Hay
más en esta colección que está bien chévere.. |