Havana
Good Time en Londres!
Por
Corresponsal Local de Salsapower en Santiago de Cuba.
28 de Noviembre, 2005
Londres,
Reino Unido
Havana
Good Time y La solidaridad de los músicos en
las noches londinenses.
En los
atardeceres prematuros del otoño tardío, Londres es feliz
de bailar con la sonoridad y la energía que emerge desde numerosos
clubes y restaurantes, donde predomina la música latina, y en
especial los ritmos cubanos.
Tres
noches he vivido en Londres, y tres noches he vivido la hospitalidad
de sus citadinos y de mis amigos en tres conciertos distintos, donde
cientos de personas bailaban al ritmo del cha-cha- chá y el casino
cubano. Desde la primera experiencia en el Club de la Iglesia Católica
Chiswick, donde el DJ y Maestro de Bailes, Paul Harris
organizó su bachata cubana, asistieron miembros de la comundiad
cubana en Londres y muchos ingleses y latinos, y sentí algo nuevo,
y es la solidaridad existente entre los músicos.
Qué
es esto de solidaridad? A mi criterio, es cuando los amigos y músicos
desde otros clubes y orquestas musicales asisten al concierto del amigo
que actua esa noche y al otro día los anfitriones asisten al
concierto del otro. Se intercambian invitaciones de los conciertos,
aprecian la maestría musical de los músicos en concierto
y se toman juntos una cerveza o un jugo. También se manifestó
ese espíritu solidario y humano cuando Paul Etgart
ayuda a Keith Robert Johnson a llevar los instrumentos
al club para su concierto, y al regreso Paul Etgart
y Peter Hammond, jazzista, ayudan a devolver los instrumentos
en sus autos, cargándolos bajo el acero hiriente del frío
de la madrugada.
Normalmente
en Cuba, el Ministerio de Cultura de Cuba, a través de su esquema
de Instituciones Culturales dedica un presupuesto anual para garantizar
los locales gratis, el sistema de sonido y las luces y la transportación
de instrumentos y artistas, y merienda para los artistas durante la
programación semanal, las semanas de la cultura en cada comunidad
y durante las fiestas de carnaval. Todo eso es gratis, incluyendo la
promoción en los medios de divulgación radial, televisiva
y escrita.
Aquí
en Londres ese presupuesto lo soporta la amistad creciente entre los
músicos y artistas y algunos mecenas y personas que aman la música,
y es el momento cuando ese Sol efímero de Londres calienta los
corazones de quienes son ahora, más cerca, mis amigos.
Hoy, he
participado en el tercer concierto. Sentí muy familiar la similitud
de esta acción cultural a los Talleres Vocacionales de Música
y Danza, muy populares y masivos en Cuba. Recordaba por un instante
a los artistas Eddy Ochoa y su Compañía
"Primavera" con su taller de danza-música
y a Tania Bell con su taller vocacional de danza en
el Teatro Martí o el Teatro Heredia. Así, La orquesta
Havana Good Time, nos invitó a su
concierto de fin de curso en el Leisbury House Club. Disfruté
algo asombroso y audaz- Paul Etgart invita a todos
los alumnos del taller de música que dirigió el Director
Asistente, el trombonista Phil Hall, quien sustituyó
al Maestro Tim Sharp, a tocar en un concierto para
el público.
El Salón
se abarrotó a las 8 y media de la nocha cuando el Maestro de
Bailes Paul Harris organizó una clase sobre
salsa para los interesados, y donde practicaron los asistentes, los
invitados y los músicos. Por un momento todos en el salón
bailaron al compas del conteo de Paul Harris.
A las
nueve y media de la noche, rompió el Concierto de Havana
Good Time con orquesta integrada por 18 músicos
en un escenario de 4 x 6 metros, y sin embargo la sonoridad se hizo
gala. Algunos músicos tocaban sin mucho entusiasmo pero el empuje
de los otros hizo una sinfonía. El repertorio (Sonando, Mambo
5, Rosa, Nica’s Dream, Amor Verdadero, Cuba te llama, Compadre
Pedro Juan, Mambo Batiri, Oye como va, Ran Kan Kan, Qué rico
el Mambo, Rico Vacilón, Helena toma bombon, Capullito de Aleli,
Canto Bailo, Mambo Inn, Mi Negra y Yumbambe), el vestuario espiritual
del londinense bailando, buscando lo cubano, donde todos bailaban con
una energía desbordante, y cuando yo salí a bailar descompuse
los movimientos coordinados y lineales de los presentes. Desde la rumba
pasaba al son, y desde la conga a la salsa libre. Hasta una anciana
de 78 anos de edad bailó y marcó el son montuno!
Havana
Good Time, de Paul Etgart resume también
la integración internacional de músicos de ascendencia
latina en Londres, y encontramos músicos desde Inglaterra, Perú,
España y Cuba, lo mismo que en la orquesta Cosa Latina,
de Keith Johnson.
Los músicos tocaban bajo la dirección del Director de
la noche, Phil Hall, leyendo sus partituras, en un
esquema singular en forma de dibujo con la distribución de los
instrumentos Músico-Instrumento-Soporte Técnico-Espacio,
diseñado por Paul y fotocopiado a todos. Me hice de una fotocopia
de recuerdo para mostrar a los músicos cubanos y a los técnicos
de audio y luces bajo mi dirección en Cuba.
Y
el público? Un criterio que valida la cubanía en la interpretación
musical en vivo es la participación activa del público
y su bailar, esté afinado o desafinado el manto sonoro en el
efir. Aquí, renglón y aparte, porque Havana
Good Time con su cha-cha-chá salseado y repetido
varias veces nos hacía sentir en la Cuba de los años 50
y en Havana Good Time. El repertorio musical
con números cubanos de la orquesta es variado y amplio, y lo
que disertaron fue suficiente para que los presentes, especial los trabajadores
del National Physical Laboratory y los miembros del Skiff Club, en Teddington
bailaran sin descanso y hasta calentar una noche muy fría que
terminó a las 12 de la noche.
Se
extendió esta noche de solidaridad musical, cuando todos, músicos,
presentes y amigos, recogieron los numerosos pies de cable, micrófonos
y equipos de audio que Paul Etgart dispuso para el
concierto y todos cargaron en los autos los equipos, y marcharon al
encuentro del restaurante de comida india LAL BAGH en East Sheen, donde
a la americana compartieron los gastos y degustaron mucha cerveza, excelente
comida con velas y la celebración feliz del cumpleaños
de la esposa del músico Tony Jackson, la bella china Chabe.
Caminando
después por la Avenida Leicester y por Picadilly Circus he visitado
otros clubes de salsa latina en Londres y tengo la corazonada que todos
funcionan en el espíritu solidario que sentí los tres
primeros días.
Gracias
por esta oportunidad de descubrir a Cuba en Londres!
José
Antonio Prades Hung

Lea otras
reseñas de conciertos en SalsaPower AQUI
Actualizada
el día
01-Dec-2005