
Santiago
de Cuba, 18 de Enero del 2006
Vivan
Los Van Van!
Por
Corresponsal Local de SalsaPower en Santiago de Cuba
Habían
más de 100 mil personas chapeando en el suelo patrio
de la espiritualidad y la energía desbordante de la fiesta popular
en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba.
El mejor homenaje al Maestro, nuestro Apóstol, José
Martí.
Comenzó
a las nueve de la noche con la interpretación de Chapeando,
y tres horas y media después, a las 12 y 30 de la madrugada,
todavía se sentía la música a tres kilómetros
de distancia en el Parque de Ferreiro.
Al
terminar el primer número de Van Van, Chapeando,
el concierto fue interrumpido por breves minutos y las autoridades de
Gobierno de la Ciudad otorgaron públicamente a Juan Formell,
Director de Los Van Van, la llave de la ciudad!
Este
concierto está lleno de coincidencias.
En la tarde,
el colega, Nadav Levanoni, Corresponsal Local de SalsaPower
en Israel, me llamó por teléfono a mi casa para informarme
que regresó desde Baracoa para disfrutar del concierto de Los
Van Van.
En la
mañana, el ajetreo en mi departamento de servicios técnicos
de la UNEAC para garantizar el sistema de iluminación del concierto.
En la noche,
en el momento de comenzar el concierto, se iniciaba la série
de béisbol Holguín-Santiago, en el estadio Guillermón
Moncada. A ambas plazas, el estadio y la Plaza de la Revolución
a solo 100 metros de distancia, desfilaba un mar de pueblo, jóvenes,
adultos, viejos, niños. Un esfuerzo de las autoridades de Gobierno
y culturales de Santiago de Cuba coronado con el éxito.
Hace unos
días, el lunes 16 de enero del 2006, se reunían en el
Hurón de Azul de la UNEAC en la Habana, el compositor Rodulfo
Vaillant, el productor Joaquín Betancourt
y el director de la agrupación musical Cosa Latina,
el ingles Keith Johnson. Perfilaban proyectos para
proteger el patrimonio musical cubano, y es simbólico que el
concierto de Van Van terminó con la canción
Agua y el estribillo de Rodulfo Vaillant,
desde la antológica canción Se muere de sed la tía.
En
el parque de Ferreiro cuando se siente a las 12 y media de la noche
el retumbar de Van Van y el mar de pueblo se sumerge
en un agitar bailable, coincide caminando en las calles de Santiago
de Cuba, el escultor Alberto Lescay, como un homenaje
a su obra monumental - la figura ecuestre de Antonio Maceo,
bajo cuya mirada baila nuestro pueblo esta noche.
El concierto
fue algo extraordinario, nunca desde que se inauguró esa plaza
en el año 1991 se congregó tanta gente, y todo espontáneo.
Sucedió algo muy interesante: yo me acercaba a los pequeños
grupos de tres y cuatro personas, generalmente familias o amigos a lo
largo de la plaza durante el concierto, y les preguntaba: ¿qué
número de Van Van estan tocando? ¿Cómo
se llama la canción?, y nadie nunca me supo decir exacto el nombre
de la canción. O sea, la gente bailaba desbordada de felicidad
y alegría, y gozaba sólo al ritmo de la música,
sin importar nombre de la letra, ni si afinaban o no, fue una descarga
de más de tres horas sin descanso, y Formell
todo el tiempo en el escenario.
Irrumpió
la sonoridad con Bipo, Candela, Pica Pica,
y por tres horas y media, sin descanso, la Orquesta Los Van
Van ratificó, ante mas de cien mil personas, que
Van Van ocupa el hit parade en el corazón de los cubanos,
y en especial de los santiagueros.
Esta
página fue actualizada el día
22-Jan-2006