Rosas
cubren toda la Gloria
por José
Antonio Prades Hung
Fotos también por José Antonio Prades
Hung
Muere
en La Habana, a la medianoche, domingo, 13 de julio, 2003, después
de penosa enfermedad.
El pueblo de Cuba
enlutado por su Gloria rinde tributo en cada casa.
La prensa
se hace eco del suceso en el mundo, pero nuestro objetivo es reflejar
lo que los corazones han sentido hoy, 15 de julio, en Santiago de Cuba.
En
la prensa internacional se comenta nació en Siboney, una playa
cercana a Santiago de Cuba. Pero su gloria y su vida están vinculadas
a la ciudad de Santiago de Cuba,
a la Casa de la Trova que lo lanzó a la fama
con el Buena Vista Social Club, y por eso todos los
citadinos
amanecieron
en una columna humana y solidaria desde el Ayuntamiento, sede del Gobierno
Municipal a lo largo del recorrido hasta el cementerio Santa Efigenia.
Acompañado por la Banda del Ejército y por miles y miles
y miles de personas y de rosas.
Amaneció
Santiago de Cuba con mucho sol, pero las personas no durmieron en la
ciudad de Santiago de Cuba, y fue difícil acceder hasta el féretro
antes de la ceremonia.
Las autoridades
de Gobierno local y artistas y muchos amigos de Francisco Repilado “Compay
Segundo”, hicieron la última Guardia
de Honor, junto a los familiares y a los músicos de su grupo
musical.
Las
agencias de noticias enviaron reporteros a Santiago de Cuba, y no será
difícil encontrar información detallada sobre la vida
del famoso músico ni sobre la ceremonia fúnebre, pero
estoy seguro nadie obvia el calor humano que alumbró las calles
de mi Santiago hoy. En cada balcón, en cada esquina, las personas
muy disciplinadas arrojaban flores, todas rosas, las rosas de Cuba cubren
las calles y el carro fúnebre y su música se hace más
universal.

El destacado
musicólogo Lino Betancourt hizo un recorrido
rápido por la vida de Francisco Repilado, pero
el pueblo amontonado en multitud solo deseaba entonar el himno de Chan
Chan con de Alto Cedro hasta Marcané ...y así
sucedió.
La
Guardia de Honor hizo 23 disparos de salva y en hombros con honores
de Héroe hasta el Panteón de las Fuerzas Armadas, antes
de concluir la ceremonia y cerrar el nicho, como por magia e instinto
los miles de presentes entonaron a una voz la canción antológica
de nuestro hijo mayor, y miles y miles de rosas y flores colmaron el
espacio y el tiempo.
Toda
Cuba envió su rosa en el espíritu y en la presencia.
No hizo
falta policía ni nada para controlar a la multitud. Todos protegieron
a Compay Segundo disciplinadamente, con lágrimas
en los ojos. Los extranjeros disputaban una foto con los ojos rojos
de llorar y los cubanos orgullosos de su gloria entonaban sus canciones
y dijeron. Siempre Gloria.
Santiago de Cuba,
Julio 15, 2003.
All editorials
and letters to the editor on SalsaPower.com are personal
opinions of those people who write them and do not necessarily
reflect the position of SalsaPower.com,
Inc.
This page
last updated on:
31-Dec-2007