El
grupo rumbero Clave y Guaguancó, celebra
su aniversario 45 con la grabación de un memorable DVD
titulado Dime si te gustó, frase de un
famoso estribillo. El disco rinde un homenaje al famoso cantante
y hombre de la cultura Rubén Bladés,
es como un acercamiento a su música y a su país.
Hacía
mucho tiempo que el grupo rumbero de La Habana venía interpretando
en su repertorio la música de Blades. Amado siempre trabajó
esa fusión entre Blades y Cuba, pero es ahora cuando deciden
llevarlo al disco para la historia. La idea surge de dos colosos
de la música: el manager René Morales y
Vicente Amores, hombre vinculado al Boom de la
salsa cubana, junto a NG La Banda, los líderes
del movimiento más fenomenal de la música cubana.
La dinastía de los Amores está ligada al salón
más famoso de Cuba: Amores de Verano (Prado y Neptuno).
En la dirección de Clave y Guaguancó
se encuentra una leyenda viva, Amado Dedeus que
comenzó en el grupo entre 1982 y 1983. "Yo nací
en el solar de la calle Salud 364 y Gervasio, donde se armaban
ricas descargas de timba. Poco a poco fui dominando algunos instrumentos
hasta que me profesionalizo a los 13 años con Armandito
y su Grupo en el cabaret Las Vegas. Continué en el club
El Escondite de Hernando, haciendo coro con Oney Cumbá.
Trabajé con el Tropicuba de Yoyo y Tina – Yoyo fue
el esposo de La Lupe - inicié el grupo Tata Güines
y sus Tatagüinitos, el grupo Sicamarié y muchos piquestes
más."
Clave y Guaguancó se encuentra entre los
tres grandes de la rumba cubana: Muñequitos de
Matanzas, Yoruba Andavo, Clave y Guaguancó.
Ellos dominan la partida de la timba caliente de la meca de la
música. La tropa de Clave y Guaguancó se
inicia el 2 de noviembre de 1945 – Día de los Fieles
Dinfuntos -, por ese motivo se organiza en el Cementerio Colón,
en el entorno del barrio de La Timba. En aquel entonces todavía
la rumba no estaba completa –como dice una canción
de Los Van Van.
Tuvo que pasar mucho agua bajo los puentes. La saga de la rumba
fue muy dramática: la deportación de millones de
africanos hacia América durante los sombríos siglos
de la esclavitud fue una de las mayores tragedias de la humanidad.
Pero esos desplazamientos forzados produjeron un ciclo apasionante
de intercambios culturales trasatlánticos, como escribió
la musicóloga Isabelle Leymarie.
La historia de la rumba constituye un ejemplo elocuente de lo
que acabados de redactar. La rumba brava deriva de ritos de fertilidad
y de ritos guerreros, nacida en los recintos más arrabaleros
y desfavorecidos que podamos imaginar. De esa savia, de esa herencia
surgen Clave y Guaguancó, con todos los
guardianes (Orishas) de la santería: Elegguá,
Changó, Oggún.
Los
temas seleccionados de Rubén Blades para el disco Dime
si te gustó, son los siguientes: Te están
buscando
(Canta Rubén Bulnes García, en estilo yambú),
Para ser rumbero (Canta Amado Dedeus, en la modalidad
de rumba guarapachangueo), Tiburón (Canta Pedro
Francisco Almeida –Tata- con el sello de guaguancó
clásico).
Los músicos de Clave y Guaguancó
realizaron un estudio con músicos que podían participar
en este DVD homenaje a Blades.
Agruparon a estrellas reconocidas como: Pedrito Calvo
–ex cantante de Los Van Van -, Angelito
Bonné –también ex cantante de
Los Van Van - Leonel Limonta –Director
del grupo Azúcar Negra -, Arnaldo
–Director del grupo Talismán -,
Lazarito Valdés –Director del grupo
Bamboleo-, José Luis Cortés –Director
del grupo NG La Banda, Gregorio Hernández
(Goyo)- Rumbero mayor-, Juan de Dios Ramos
–Estrella de la rumba- y Juan Formell –Director
de Los Van Van -. Una verdadera constelación
de estrellas cubanas. No puede faltar una sabrosa seción
de entrevistas de personalidades del mundo cultural.
Se
emplean dos locaciones en vivo: El Café Trastevere, de
Galiano y Neptuno –frente al teatro América y la
Casa de la Música- y el Hurón Azul, en la Peña
del Ambia. Otras locaciones serán en el Bosque de La Habana,
la Escuela de Música de Niños, en el Cerro,
y
en un tren chino,
porque Clave y Guaguancó es el Tren de
la rumba. Participan dos estelares bailarinas de la Televisión
Cubana.
Rubén Blades tiene sangre y música
cubana en sus venas. Su mamá, Anolan Díaz, nació
en el ultramarino pueblo de Regla y allí hacía un
dúo con Miriam Acevedo. Ambas interpretaban
ricos boleros que después Rubencito cantaría alguna
que otra vez. Mientras que su padre fue un detective panameño
que acostumbraba tocar el bongó cubano.
El escritor Leonardo Padura nos recuerda que
a finales de la década de 1950 quien condujo a Rubén
a la música cubana fue la figura enorme de Benny
Moré, el cantante más oído en su
casa. Un día, cuando Rubén tenía apenas diez
años, sus padres lo llevaron para que lo viera actuar en
sus giras por el istmo. "Yo creo que esto sucede en toda
el área del Caribe, la música cubana fue una alternativa
poderosa y atractiva frente a la música que más
se escuchaba entonces, el rock and roll. Los cantantes y las orquestas
cubanas lograron competir con los ídolos del rock. Yo recuerdo
que cuando mi padre me llevó a ver a Benny Moré,
lo hizo como quien va a ver la Caja de Seguridad Social o el edificio
más alto del mundo, porque Benny Moré
era un inalcanzable...Después del bloqueo me encontré
con proposiciones más revolucionarias como Juan
Formell con Los Van Van, Adalberto
y su Son, Gonzalito Rubalcaba en la
línea del jazz afrocubano (latin jazz). Me doy cuenta que
en Cuba se estaba desarrollando una música novedosa y tremenda.
Y entonces se produce un reencuentro con la música cubana
actual, sobre todo a partir de que grabo de Juan Formell
y Los Van Van la canción Muévete,
que le doy un toque social".
Cuando en 1974 Rubén va a residir a New York para trabajar
como abogado de la firma Fania, comienza a cantar
con la banda de Ray Barreto y otro año
después encuentra a Willie Colón,
con quien forma hasta 1979 el gran binomio de la salsa que se
alimenta de la música cubana.
En 1978 se celebra el Encuentro Cuba-USA (Habana Jam),
en el que participa la orquesta Fania All Stars,
donde canta Rubén Blades. Viene en la
búsqueda de sus raíces, esta es la tierra que siempre
le atrajo por su familia y por su música. Todos los integrantes
de la banda Fania se sintieron como llegados
a la meca de la música de América. Fueron días
de 'vinos y rosas', días de gloria para los integrantes
de la Fania, para todos los cubanos, y en especial
para Rubén Blades.
En ese mismo 1978 Blades y Colón graban el disco Siembra,
con la canción Pedro Navaja, el LP se
convierte en el más vendido de la salsa. El público
cubano no estuvo ajeno a ese fenómeno, la radio difundía
su obra musical todos tarareaban las canciones de Blades.
Ya para 1994, cuando Blades aspira a la presidencia de Panamá,
estalla en La Habana el Boom de la salsa cubana, el momento más
sensacional de la música cubana que hizo temblar a los
salseros más connotados que aprendieron que en Cuba se
encontraba el fundamento, el concepto de la música
caribeña y latina.
Rubén Blades, mezcla de poesía
política y ritmos tropicales, líder carismático
de la Nueva Canción Latinoamericana, iniciada
por Carlos Puebla. El panameño sabe que
entre el istmo y Cuba hay una corriente de vasos comunicantes
musicales, culturales y amistosos.
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