Una
Reverencia para el Trío Matamoros
Por:
,
Santiago de Cuba
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Durante
casi 4 décadas de labor musical, el Trío
Matamoros cantó con amor a la belleza
y a la gente de su entrañable país.
Con
un estilo cubano criollísimo, a Miguel
Matamoros le tocó la gloria de fundar
y dirigir el famoso conjunto musical que llevó
su nombre y que recorrió el mundo, convertido
en vibrante embajada musical con sólo sus
voces acompañadas por guitarras y maracas.
Ellos
aportaron a sus interpretaciones un inigualable
sabor cubano que nadie ha podido igualar.
El
fundador y director del célebre Trío,
creó también dentro de las normas
conocidas y establecidas del bolero,
la criolla, la guaracha,
el son y otros géneros del
amplio repertorio de la cancionística cubana,
una gran cantidad de obras que por su alta calidad
melódica y rítmica, enaltecen el patrimonio
cultural cubano.
En
títulos como Son de la Loma, El
que siembra su maíz y Lágrimas
Negras, el emblemático Miguel Matamoros
fusionó magistralmente por primera vez dos
vigorosos géneros de nuestra música
popular (el bolero y el son).
Otros
populares números como Juramento, Olvido,
Mientes, Alegre Conga, Reclamo, Místico,
Mariposita de Primavera, Triste muy triste y
El Paralítico, por sólo citar
algunas de sus composiciones más difundidas,
demuestran el inagotable caudal creador del mundialmente
conocido Miguel Matamoros.
Él
junto a Siro Rodríguez y Rafael
Cueto integraron el más famoso de los
tríos cubanos. Solamente en l928 grabaron
diez discos con la famosa firma discográfica
RCA Víctor. Es bueno recordar que los números
que lo lanzaron a la fama fueron El que siembra
su maíz y Olvido.
Nacido
en Santiago de Cuba en l894, Miguel Matamoros
falleció en 1971. De sus 77 años,
dedicó más de cuatro décadas
a deleitar no sólo a sus compatriotas, sino
al mundo con sus imperecederas y hermosas creaciones.
Seriedad,
fidelidad y buen gusto interpretativo fueron los
sellos que caracterizaron a este trío, el
cual más que compañeros de labor entre
sus integrantes hubo verdadera hermandad en el arte
y en la vida.
De
Miguel Matamoros, dijo el destacado musicólogo
santiaguero José Julián Padilla
Sánchez que "pudo expresar artísticamente
un estilo cubano criollísimo, y a la vez
tener una manera peculiar y personalísima
de crear e interpretar su propia música".
Y
sobre el Trío, Padilla expresó:
"La sonoridad característica del Trío
Matamoros se debía a la voz y guitarra
prima de su director que poseía una línea
melódica instrumental con estilo punteado.
Todo ello se enriquecía con la voz segunda
de Siro de rico timbre Barítono y
la guitarra de Cueto que se caracterizó
por un rayado sumamente expresivo y un tumbao sui
géneris, con lo cual se lograba una sugerente
polirritmia".
Miguel
Matamoros aportó además, los "pasacalles
guitarísticos" creados por él,
que poseían un exuberante sabor criollo muy
particular completado con la voz tercera de Cueto
en los coros de los sones.
A
30 años de la desaparición física
de Miguel Matamoros, aún el eco de
las interpretaciones de Siro, Cueto
y Miguel, su famoso trío, resuena
en las más distantes plazas del planeta,
para orgullo de los cubanos y de los amantes de
nuestra música popular.
