La
última entrevista de Compay Segundo
(Centenario del gran Trovador)
Por
En Cuba
se conmemoró el 19 de noviembre del 2007, el Centenario
del Trovador más Viejo y Famoso del mundo. Entre las
actividades por el Centenario se cuentan: La Gira Nacional del Grupo
Compay Segundo, Exposiciones, Concurso de Interpretación, Presentación
de Línea de Vestir, Forum de Reflexión, Monumento, diseñado
por Fernando López, a Compay Segundo en el Cementerio Santa Efigenia.
También
se está celebrando el aniversario diez del inicio del renacimiento
de la trova y el son tradicional, con el Premio Grammy de Música
Tradicional por el disco Buena Vista Social Club.
Conversaba
con el trovador Compay muchas veces, en su residencia de la calle Salud,
en sus presentaciones y en su Empresa Musical Ignacio Piñeiro,
al lado de mi casa en El Vedado. Entrevistar a Compay era muy fácil,
no adoptaba pose de gran estrella, era muy campechano, sencillo como
una flauta llena de música. Podía dictarte una entrevista
en unos minutos y con punto y coma. Tenía una memoria prodigiosa,
había atravesado la trova, la habanera, el danzón, la
guaracha, la criolla, el bolero, la rumba, la conga, el mambo, el cha
cha chá, el rock and roll, el pop de Los Beatles, la electrónica,
el rock, el beat, el go go, el ye ye, la salsa, la timba. Todo lo superó,
en el final del siglo XX, se puso de moda en el hit parade por encima
de Barbra Streisand, Madonna, Michael Jackson, los
grandes todos. Este es Compay Segundo, de la última
conversación con el trovador escribo esta entrevista donde revela
los momentos más estelares de su vida.
Lam -¿Su
primer gran recuerdo de la música?
CS -Mi
encuentro con Sindo Garay, allá en el caserío
minero, donde nací, en Siboney. Esa fue la primera emoción
que sentí en la música, yo era un niño y el gran
trovador llegó, se detuvo ante la puerta de mi casa y dijo: “Yo
soy Sindo Garay, ¿me permiten lavarme las manos?”.
Lam -¿Cuándo
llega a Santiago de Cuba, la tierra de los trovadores?
CS -En
1916, allí comencé a tocar la guitarra y el tres, hasta
que inventé el armónico, donde yo adicioné una
cuerda (sol) doble, para que sonara distinta.
Lam -¿Con
cuáles trovadores estableció amistad?
CS -Con
el propio Sindo Garay, Pepe Banderas, Salvador Adams
y Miguel Matamoros con el que trabajé cuarenta
años después.
Lam -¿Con
quién tocaba usted en ese tiempo?
CS -Con
un sexteto llamado Los Seis Ases, me enrolaba con estudiantinas,
con el Cuarteto Cubanacán y tocaba en la banda
municipal de Santiago. Con ellos fui a La Habana en 1929 a la inauguración
del Capitolio, un acontecimiento singular.
Lam -¿Cómo
era el son en aquellos tiempos?
CS -Cortico
y sabrosón.
Lam -¿Cómo
se reúne con Ñico Saquito?
CS -En
Santiago de Cuba, Ñico era como un representante de muchos cantantes
y músicos de Santiago de Cuba. Integramos el grupo Cuban
Stars.
Lam -El
dúo Los Compadres hizo época en Cuba,
¿cómo te encuentras con Lorenzo Hierrezuelo?
CS -En
1942, yo era barbero, un día lo pelaba en La Habana, quería
difundir el son montuno, primitivo. Nos unimos y le llamamos
Los Compadres. Juntos estuvimos hasta el 1 de septiembre de
1955, Lorenzo se unió a su hermano Reinaldo.
Lam -Entonces,
¿qué hizo usted?
CS -Lo
que tenía que hacer, armé el piquete Compay Segundo
y sus Muchachos, por ahí pasaron Carlos Embale,
Pío Leyva y mi hijo Salvador.
Lam -¿Cómo
fue la historia del son y el Flamenco?
CS -Bueno,
ahí empezó todo. Resulta que en 1992 Faustino
Oramas (El Guayabero) había ido a tocar al
Club El Sol de Madrid. Entonces sale el primer disco de la Colección
Semilla del Son, de Santiago Auserón.
En total salieron cuatro volúmenes. Después, en 1993,
hubo fue allá Celeste Mendoza un Encuentro con
el son. Y ya con ese ambiente, la Diputación de Sevilla decide
organizar los Encuentros entre el Son y el Flamenco. En el verano del
1993 llegamos: El Guayabero, Los Naranjos, Septeto Habanero
y Septeto Espirituano, el grupo de Changüí
de Guantánamo y Compay Segundo y sus Muchachos.
Volvimos a ese Encuentro de Sevilla, en 1995, canté con Chano
Lobato veterano cantor gaditano, ¡entre los dos teníamos
160 años!
Lam -¿Y
qué pasó con ese encuentro?
CS -En
Europa comenzaron a contratar viejos soneros, por otra zona del continente
andaban metiendo candela el grupo Sierra Maestra. En
1995 Santiago Auserón saca al mercado la Antología
de Compay Segundo, presentado en Madrid por la Warner
Music. Comenzó a correr el billete, la disquera Nube Negra forma
la Vieja Trova Santiaguera. Celina González
la invitan a Londres, en el país de Los Beatles. Se formó
la gorda. ¡Echaa!
Lam -Quisiera
que me hablara de dos momentos estelares de su vida: El encuentro con
el Papa y después con Charles Aznavour.
CS -En
1999, en el gran momento del Buena Vista Social Club,
abarrotamos tres días el Olympia de París y el Royal Albert
Hall, en Londres. En noviembre de 1999 hicimos una gira por los Estados
Unidos: Nueva York, Boston, Los Ángeles, San Francisco. Entonces
a comienzo del 2000 participamos en un concierto benéfico en
Roma, entonces nos recibe el Papa Juan Pablo II, llegamos
como máximos embajadores de la cultura cubana como lo que somos.
Fue el Día del Jubileo, por el enfermo. El Papa deseó
para mi país salud para todos. Te hago una transición
para contarte ahora de Aznavour, con él grabé
Morir de amor, para el disco Calle Salud, obtuvimos con él
el Premio Nacional y Disco de Oro en España. Con Aznavour nos
divertimos de lo lindo, tomando ron Habana Club y sonando música
cubana de verdad.
El 14
de julio del 2003 fallece Compay Segundo, después de una era
musical llena de triunfos, una etapa en que la música popular
cubana traspasó las barreras de los países y de las diferencias
políticas.

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03-Jan-2008