Son de la loma: Los Dioses de la música cantan en Santiago,
un libro escrito por Licenciado Reinaldo Cedeño Pineda
y Licenciado Michel Damián Suárez
English
version HERE
Reporte y entrevista por
El
libro Son de la loma: Los Dioses de la música cantan
en Santiago, es una obra brillante e innovadora lo más
completo que se ha escrito sobre música tradicional cubana y
sus intérpretes a lo largo de estos años en la zona oriental
del país.
Su creador,
Licenciado Reinaldo Cedeño Pineda (nacido en Santiago
de Cuba, 1968), periodista y poeta, tuvo como coautor del libro al periodista
Licenciado Michel Damián Suárez, hoy radicado
en España.
La quijotesca
aventura de realizar este libro concluyó en el año 2001
publicado por Mercie Ediciones - Andante, Editora Musical de Cuba.
Este joven
talento, buen mozo, extraordinariamente creador, continúa escribiendo
poemas, artículos, reportajes, entrevistas y libros a un ritmo
cada día más acelerado. Además,
pronuncia disertaciones o participa en diferentes recitales de poesía
o en eventos de comunicadores.
El se somete
a entrevistas cuando el tiempo se lo permite, ya que trabaja como reportero
en la emisora santiaguera Radio Siboney, especializada
en música e información cultural.
También,
graciosamente acepta los numerosos premios que se le otorgan en reconocimiento
a su perdurable contribución al periodismo y a la cultura cubana
en general.
Obtuvo
el Premio Nacional de Periodismo Cultural, auspiciado por la
Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)
en 1998 y 2001. Es
miembro de la misma y de La Asociación Hermanos Saíz.
Ha publicado
los cuadernos de poesía Nadie se llama tristeza,
Alma de Papel, Vísperas
y Epílogos y más recientemente Cartas
a Saturno: Dulce María y Flor Loynaz. Sus
obras han sido publicadas en revistas cubanas y de otros países.
Nuestro
entrevistado fue redactor jefe de la sección cultural del periódico
Sierra Maestra, de Santiago de Cuba.
Son
de la Loma… conmovió a los participantes
de la Feria del Libro en Guadalajara, México en el año
2003, al lograr que fuera uno de los libros más solicitados.
El texto
consta de innumerables anécdotas, historias generales y particulares
que le dan un atractivo especial, amén de su contenido poético.
La historia
de la música santiaguera, desde el siglo XVI hasta nuestros días,
ha sido abordada con gran acierto y sus páginas nos llevan de
la mano junto a Don Pepe Sánchez, Electo
Rosell (Chepín), Antonio Fernández
(Ñico Saquito), Mariano Mercerón,
Pacho Alonso, Celeste Mendoza y los
famosísimos Francisco Repilado (Compay
Segundo), Elíades Ochoa, Reynaldo
Hierrezuelo e integrantes de la Vieja Trova Santiaguera.
Y no dejan pasar a Ibrahím Ferrer, Rodulfo
Vaillant o Fernando Álvarez y muchos
más que han enriquecido nuestra música.
Algo digno
de mencionar es la bibliografía utilizada y las fotos que complementan
el valioso trabajo investigativo.
Belleza,
dignidad, orgullo patrio y reverencia por la vida nos lega este libro,
que hará época en la cultura cubana.
Entrevista
al autor del libro:
Son de la loma - Los dioses de la música cantan en Santiago de
Cuba
Nereyda:
Vigorizados por el desafío que representa divulgar las obras
que reflejen la creatividad artística de nuestro pueblo, nos
acercamos a Reynaldo Cedeño con el objetivo de que nos diga los
motivos que le llevaron a escribir este libro que enmarca todo un período
de la historia de la música cubana.
Cedeño:
Mi
ciudad natal, Santiago de Cuba, es un semillero infinito de música
cubana. Es el terruño de Compay Segundo, de
Ibrahím Ferrer o de Harold Gramatges,
es la tierra del bolero, del son, de la tradición coral... Muchos
trovadores ya ancianos contaban en las esquinas, tan increíbles,
tan maravillosas, que no podíamos permitir que eso se diluyera
en la oralidad e intentamos detenerla en blanco y negro. Algunas cosas
estaban aquí o allá, otras nunca habían sido recogidas,
y ahora brindamos una guía para los investigadores, para todo
el que se acerque a la música cubana.
Tuvimos
que estudiar todo lo que les antecedió y tratamos de entregarlo
para la mayoría. En el proceso de edición del libro y
luego, murieron algunos testigos, el destino nos permitió llegar
a tiempo para una mayoría. Fue un goce que superó toda
expectativa, nos exigió muchas madrugadas, y nos ha dado muchas
alegrías.
Nereyda:
¿Cuándo y cómo emprendieron esta obra?
¿Cuánto tiempo tomaron para ello?
Cedeño:
La
idea original es de mi compañero Michel, pero la investigación
se fue enriqueciendo a sí misma y el resultado en nada se parece
a esa idea. Unos tres años llevamos investigando, tratando de
obtener los testimonios de los protagonistas, caminando como diablos,
viajando a La Habana o a Sancti Spíritus localizando a gente
que viajaba mucho, a familiares de los que ya habían fallecido,
revisando materiales en todas las fuentes imaginables. Luego hubo que
cotejar todo aquello, desechando lo que nos pareciera dudoso o inexacto,
calibrando cada testimonio.
Creo que
es una tontería tomar una entrevista como un rejuego de preguntas
y respuestas: una entrevista es el intento de la suprema síntesis,
intentar beber de un soplo la vida de una persona, reflejando lo que
dijo y lo que calló, viviendo cada sonrisa, cada silencio o cada
lágrima. Una entrevista completa exige preguntas enfocadas, personales
y directas; preguntas a veces molestas pero imprescindibles, no puede
obviarse un retrato de la personalidad del entrevistado y hasta el entorno
donde desarrolló su labor, y eso es pura narrativa.
Escribir
es un misterio, es una sola cosa que se puede expandir en versos o en
prosa, y no sé hacerlo si no tengo de aliada a la poesía.
La palabra es un rapto, es un rayo y la belleza no puede estar por encima
del testimonio, no puede entorpecerlo, mas es capaz de elevarlo hasta
lo inimaginable. Detesto la gente que escribe prosaicamente con los
pies en la tierra, si uno no tiene alas, mejor no se aventura en el
mundo de las letras.
Nereyda:
Reynaldo
Cedeño es famoso por su ética de trabajo, su energía
y férrea disciplina. ¿Ha contribuido esto al éxito
de tus publicaciones?
Cedeño:
Gracias por esa consideración. Siempre aprecié la gente
que se impone a sus limitaciones, a sus enemigos y hasta a sí
mismo, y traté de que fueran mi espejo. Escogí la carrera
de periodista porque solía ser muy tímido, y creo que
me ha ayudado a superarlo, y te estoy siendo plenamente sincero. Soy
una persona agradecida, que sabe respetar la experiencia de los demás
y que escucha, y eso, tal vez, también me haya ayudado. Me ha
topado con cada gente por ahí, digna de darle un latigazo a su
petulancia; pero esos son males humanos de los que por suerte me siento
lejos y trato por todos los medios que no me penetren.
Tal vez
todavía me falte disciplina; pero hasta ahora he tenido energías
para levantarme de todas mis caídas, incluso de aquellas en que
me han puesto una zancadilla. Además cuando veo un ciego o a
una madre que ha perdido un hijo, pienso que cualquier problema que
yo haya tenido, es un pigmeo al lado de eso, y hasta quejarme me parece
un exceso.
No soy
particularmente pesimista, ni optimista: trabajo. Me place primero,
y claro es mi sustento, no vivo de rentas ni de una mesada que nadie
me envía. Creo en aquello que dijo Voltaire de que el trabajo
aleja de tres grandes males: el vicio, el aburrimiento y la necesidad,
por eso me entrego a él como un poseído. Cuando estoy
investigando algo que me interesa estoy como en un trance, como un "sicosis"
y no acabo hasta lograr algo. Cuando tengo algo en agenda, me siento
pinchado hasta que no lo saco.
Nereyda:
¿En
cuanto a tus prioridades o qué parte de tu gran esquema encararás
seguidamente?
Cedeño:
Tengo una cantidad de ideas tremenda. Pronto, ya recogí todos
mis poemas que pienso valen la pena, y después de publicar en
esta revista o en aquel periódico, pienso que aparezcan dentro
de un tiempo en un pequeño cuaderno.
Igualmente,
ya está en proceso de edición un libro sobre mis memorias
de Guantánamo y tengo mucha ilusión con él, pues
allí empecé a trabajar, y le debo muchas historias. Ahí
está otra historia de "La Guantanamera", un periodista
que conoció a Neruda, la visita muy cerca de la Base Naval de
Caimanera y hasta un fantasma que vivía en mi casa de Guantánamo...
Ahora mismo, tengo el propósito de seguir mi investigación
sobre los titulares de prensa, lo que me sirvió como tésis
de la Maestría en Ciencias de la Comunicación Social.
Es un tema imprescindible y suele ser muy maltratado en la prensa.
Con la
prensa digital, los títulos han ganado más que nunca importancia
capital y creo que sería un rotundo fracazo para el que escribe,
que el lector se informara solamente con el título y no vaya
al texto. Eso de que la gente está muy apurada y que solamente
lee los títulos, es una excusa para no pensar, porque las actuales
páginas web, demuestran con precisión matemática
que los buenos títulos son marcados para ver qué viene
después y cuando es en papel, los ojos se van hacia el resto
del trabajo o se sigue de largo si es un fracaso. Un título debe
sugerir más que decirlo todo, es un entrante y no una cena, y
debe ser tan cuidadoso como el de una película o una edición
best seller. Está perdido aquel que lo descuida o se
va por una senda decantada y trillada. He logrado reunir miles de ejemplos
buenos y malos en la prensa cubana y en la prensa hispana en general.
Estoy abierto a cualquier colaboración.
Nereyda:
Los autores no hacen análisis musicológicos, pero han
aportado datos para muchos desconocidos como verdaderos investigadores
históricos sobre nuestra música. ¿Tienen en proyecto
continuar trabajos como éste, o acaso una segunda parte del libro?
Cedeño:
Sí, a Son de la Loma habrá que
ampliarlo seguramente, y tal vez, volver a publicarlo. Hay algunas intenciones
por ahí; pero ahora mismo estoy "enredado” en unas
cuantas cosas, y habrá que esperar un poco.
Nereyda:
La belleza, el colorido y folklore que reflejan las páginas de
este libro, además de pintar este mundo de ensueño llamado
Santiago de Cuba ¿No crees que motive a los amantes de la música
cubana y también a los turistas para que conozcan la magia de
esta ciudad, Cuna del bolero y del Son?
Cedeño:
Sí, tengo una experiencia muy bonita de la Feria de La Habana.
Allí me tuve que apartar en la presentación del libro,
porque de la cantidad de personas que iban a adquirirlo, peligraba mi
integridad física. Nunca esperé ver eso.... Firmé
el libro para chilenos, franceses, ingleses, australianos... La Biblioteca
Nacional me lo pidió... y una persona me mandó un recado
que ya estaba preparando su viaje a Santiago, porque se había
enamorado de la ciudad por este libro de Michel y mío. Sólo
por eso, valió la pena escribirlo.
Nereyda:
¿Puedes hacernos partícipes de alguno de tus sueños?
Cedeño:
El primero tener salud y que se la dé mucho a mis padres para
que me sigan acompañando. En otro orden, quisiera conocer muchos
lugares de los que sólo he leído, o visto en la pantalla,
pero ya veremos, yo viajo mucho con la mente. Quisiera tener energía
por mucho tiempo para escribir escribir y escribir, porque escribir
es siempre el bálsamo que me salva. Tengo otros muy profundos;
pero con tu permiso, quisiera guardarlos para mí.
Nereyda:
Cuando Reynaldo Cedeño habla de sus planes para el futuro, no
se altera. Pero estoy segura que a veces no puede creer la buena fortuna:
la de poder dedicarse plenamente a una actividad que le encanta, y que
además le trae el reconocimiento y el afecto de sus colegas y
de sus miles de lectores.
Cedeño:
A estas alturas me han dicho cosas como para montarme en una nube, gente
corriente y de mucho nombre; pero yo no he sacado pasaje a la fatuidad,
y además sería estúpido, porque no he hecho nada
como para eso, y mi enseñanza dista de semejante actitud. Agradezco
que en el mundo tan agitado de hoy, alguien se detenga en lo que escribo.
Esa es una cosa que he vivido, y tú lo sabes, que no tiene pago
ninguno, eso te hace vivir.
Por último
quisiera agradecerte a ti, y te pido que no lo quites, porque con personas
como tú, que entrega cariño por doquier, uno puede volver
a creer y se da cuenta de que vale la pena crear.
Entrevista
hecha / Interviewed on: May 2004
Más
entrevistas con SalsaPower!
Esta página
fue actualizada el día
03-Jan-2008